Para los compatriotas de nuestro amado paÃs, condenados a perder la vista por cataratas o pterigión y sin esperanzas de someterse a tratamientos quirúrgicos debido a sus escasos recursos, existe hoy una excelente opción gratuita gracias a la Misión Milagro Guatemala, la cual ha coordinado en conjunto con la embajada de Venezuela 3 viajes al hermano paÃs y un total de 333 personas han vivido el milagro de recobrar la salud visual. Guatemaltecos de las localidades de Sacapulas, Ixcán, Santa cruz del Quiché, Rabinal, San Miguel Chicaj, Santa LucÃa Cotzumalguapa, Escuintla, Sololá, San Marcos y Huehuetenango han constatado que los milagros sà existen y que muchas veces se viven de manos de nuestros hermanos.
El Martes 14 julio, en Chiquimula, asisitieron 400 personas, pudiendo atender únicamente a la mitad, por lo que se reprogramó una nueva jornada oftalmológica para el viernes 21 de julio.
El martes 18 de julio, en coordinación con el Sindicato de trabajadores del Ministerio de Salud, viajaron a las montañas de Jalapa buscando la consecución de muchos milagros más.
El costo teórico de este procedimiento, sin incluir hospedaje ronda los US$.2,000, pero como bien dijo el coordinador de la misión, Carlos Wer: “Creo que el cálculo económico es más o menos aproximadamente el que te dieron. El humano, con el finÃsimo tratamiento recibido, es inapreciable.â€?
Si conocen a algún grupo de personas en alguna localidad, que necesite ser visitada, pueden indicarlo en las opiniones de este post, con gusto se podremos proporcionarles mayor información al respecto.
Con información proporcionada por Carlos Wer y entrevista en Radio Universidad.
Lo que antes fue una contribución de divisas, atracción de inversionistas y desarrollo económico para el paÃs, hoy en dÃa no es más que palos viejos, tubos dispersos y oxidados; fruto del paso de los años y el olvido de las instituciones encargadas.
Los domingos siempre eran bastante tranquilos. Cuando mi padre estaba en el paÃs, no trabajaba ese dÃa y disponÃa hacer algunas cosas con la familia unida. Siendo cuatro hermanas, no habÃa necesidad de pensar en el estadio, en el diamante de beis o en cualquier otro deporte. Las actividades para las niñas de aquel tiempo (de los 60’s) eran diferentes.Por la mañana, claro está, asistÃamos a la iglesia. Al salir de misa, volvÃamos a la casa y almorzábamos. Mi madre se esmeraba con el almuerzo dominical, pues era el único dÃa que estando todos juntos a esa hora, no habÃan prisas. En aquel tiempo, el almuerzo esperado para los domingos debÃa tener un buen par de pollos en él. Ya que no vendÃan las piezas sueltas sino que se compraban enteritos (algunas veces, hasta estaban vivos y se tenÃa que hacer todo el trabajo en casa, lo cual me parecÃa bastante desagradable aunque no era yo la encargada) y se llevaban a la mesa muy elegantemente dispuestos y adornados para que el apetito se abriera más.
Aprovechando la coyuntura de la 





