Al igual que los retazos que se ven en las montañas –efecto óptico al que refieren las terrazas de cultivo- y al igual que los textiles del mercado, así se ven culturalmente las distintas zonas de Guatemala. En la ciudad y alrededores, las personas parecen haberse mimetizado con alienación de las ciudades; el ritmo desenfrenado diluye toda particularidad originaria para dar surgimiento a una nueva idiosincrasia propia de la urbe. Así es que puede observarse caos en el tránsito, bocinas, vendedores por doquier, etc. Pero también el lado histórico y cultural, puntos de reunión como los bares 100 puertas o El Portalito en la Zona 1 dan cuenta de una cultura que se hace espacio entre la polución y los ruidos.
Leer nota de Guatemala completa …