Repentinamente se siente en el ambiente un extraño aire de unidad. Sí, es emocionante recibir buenas noticias, emocionante y, en nuestro caso, obscenamente necesario. El miércoles escuchaba la radio “sí, soy originario de Ocós pero vivo en Sanarate, y acá tengo a mi familia emocionada por este muchacho Peña“, así se repetían expresiones de alegría y solidaridad en el programa, la banda llamaba desde el extranjero demasiado emocionadas (demasiado queda bien), hasta raro se siente uno, digo, no es ser pesimista pero no es normal esa condición entre nosotros, o por lo menos no es cotidiana. Suena triste y desalentador pero no hay que tomárselo tan a pecho, total siempre hemos encontrado buenos pretextos para echarle ganas, o sin ellos, también.
A este espacio geográfico y simbólico que compartimos como nación le ha tocado duro, la historia nuestra pareciera estar escrita a pura tensión, vamos, no es ser quejones, es que en realidad no estamos acostumbrados a las buenas noticias porque, en general, no hemos sido un país de buenas noticias… nos alegramos mucho por Carlos Peña, nos alegramos mucho por las medallas de los panamericanos, por algunas de las páginas de la sección deportiva y por bastante menos de la sección cultural (ojo que lo de Peña sale en espectáculos y no en cultura). Alegra eso de no ser noticia mundial sino ser una total y absoluta noticia nacional, sí, es a nosotros a quienes nos conmueve todo esto, la convención del Comité Olímpico nos puso en ojos de todo el mundo pero no pasó de una lateral sonrisa para los guatemaltecos.
Bien por los incentivos a las buenas noticias, ahora, problemas alrededor de:
1: nos gusta apoyar a los ganadores, darles ánimo, rasgarnos la camisola por; pero, por qué no desde antes, por qué no echarle ese ímpetu a la banda desde antes de que tome el avión, y no hasta que regresa con las medallas en el cuello. Ese lado es complicado.
2: La gran mayoría de las veces no nos enteramos de que sí tenemos bastantes buenas noticias, demasiadas consciente o inconscientemente los medios invisibilizan una gran cantidad de acontecimientos de gran importancia para nuestra compartida conciencia nacional.
Bueno, nos queda a nosotros ser los difusores de las buenas noticias entonces, a ver…
Es una celebración, ya se sabe, mucha gente, demasiada, ¡ah la costumbre esa de decir que algo “está alegre”? porque está sobresaturado de gente!, claro, existe cierta relación, pero uno ya sabe, las fiestas de independencia son alegres, sí, pero qué gran caos.
En el imaginario de los guatemaltecos “libertad 15 de septiembre” suena a una combinación de: el anverso de una moneda, las botas de un gastador, el eco de los redoblantes, una banderita y un amarillo feriado. Curiosamente entre las 
Otra red social que ha tenido su pegue estos últimos meses es
El
Ya casi hay
Esto de pertenecer a una sociedad y ser parte de esa interacción que construye una serie de características que luego se convierten colectivas y definen a una nación o algo que se parezca, esto que nos hace pintarnos el rostro de azul luego de blanco y de azul otra vez, esto de la nostalgia de nuestro bróderes que están allá, en otro lado donde les dicen “ah, sí, guatemaltecos”, esto que nos mueve a mandar la foto, a escuchar la canción esa, a sentirse parte de algún lugar, de un territorio, de un país. Por lo visto sí, y en medio de demasiadas razones que nos hacen dudar, que a veces revientan y nos obligan a brincar, a gritar, a somatar los puños en el suelo como para recordarle a la tierra que nos resistimos a irnos, que algo, un algo que no sabemos muy bien qué es, nos hace parte de esta comunidad, de este pueblo, claro, sin ponernos románticos, seamos sinceros: es jodido ser guatemaltecos.
Los domingos tienen su personalidad, se levanta uno y se baña (cuando se baña) se pone coqueto y sale (si sale), los domingos como un tierno caracol que camina lento por la ciudad, con su ropita familiar, lindo él. Este domingo se pone más guapo, hay que ir a mancharse el dedo con la tinta de la mesa electoral.

Ya podemos contar en horas lo que falta para las


