infierno de Guatemala
Para muchos, el infierno chapín es el propio hogar, la sociedad, la familia, el país, el trabajo o la carencia de él. Sin embargo, para muchos otros (o tal vez gran parte de los mismos), del infierno chapín puede sacarse un buen chiste:

El infierno guatemalteco

Un hombre muere y va directamente al infierno para pagar por los pecados cometidos. En la recepción general del infierno descubre que cada país tiene el propio, así que se dirige primero al infierno alemán. Ahí escucha gritos escalofriantes por todos lados y temeroso, le pregunta a otro pecador que iba pasando por ahí: “¿Qué te hacen aquí vos?” y la respondió: “Aquí primero te ponen en la silla eléctrica por una hora, luego te acuestan en una cama llena de clavos mano, a la hora te meten en una tina llena de aceite hirviendo por otras dos horas, de ahí te echan ácido de batería de camioneta en los ojos y cuando ya se te va pasando el ardor, el diablo alemán te agarra a chicotazos en la espalda”

Al pecador chapín no le gusta nada y mejor se fue a averiguar de qué se trataban los castigos en los otros infiernos. Ahí descubrió que todos hacían lo mismo, lo único que cambiaba era el horario de los tormentos.

De repente… se fija en el infierno guatemalteco. Para entrar hay una fila larguísima con personas guardando cola, otros llenando el formulario para entrar, unos tomaban “fotos de estudio” metiendo a los clientes en una camioneta con cortinas negras y como siempre, uno que otro pecador intentaba colarse para pasar más rápido haciéndose amigo de los que ya estaban en la cola. Al pecador chapín lo invadió la intriga y mejor le preguntó al último en la fila: “Bueno vos, ¿Y aquí qué le hacen a uno pues?” La respuesta del otro pecador fue la misma que la del pecador en el infierno alemán… los tormentos eran los mismos. Y volvió a preguntar: “¡Pero si es exactamente igual que en los otros infiernos hombre!, ¿Por qué este gentío queriendo entrar?”. Ahí soltó la carcajada el pecador en la fila, y le confesó la verdad: “Mirá pues, lo que pasa es que aquí:

    1) Nunca hay luz así que la silla eléctrica no sirve
    2) Los clavos de la cama se los robaron todos
    3) La tina para el aceite tiene hoyos
    4) La batería se la robaron los mareros
    5) Y para terminar de ajustar… el diablo guatemalteco siempre viene bolo y si es que viene, sólo firma y se va.