Los nombres de Rafael Hernández o “Gorilita” no nos dirían mucho dentro del mundo de los chistes chapines. Pero si preferimos llamarlo Velorio, la cosa cambia.

Velorio Chapín, con casi 70 años, lleva más de 50 divirtiéndonos con sus chistes guatemaltecos. Como él mismo asegura, hacia finales de la primera mitad del siglo pasado, los funerales en Guatemala se convertían en una auténtica fiesta donde se preparaban grandes banquetes, se regalaba licor, jugaban cartas y por supuesto, se contaban chistes puros guatemaltecos. Fue por eso que cuando grabó su primer disco de chistes, eligió el nombre de Velorio.



EL MALCRIADOTE QUE CUENTA CHISTES GUATEMALTECOS

    El personaje de Velorio se define como la imagen del guatemalteco vulgar de todo estrato socioeconómico y de todo nivel de educación. Afirma que todos somos vulgares (aquí cabe la pregunta: ¿Quién de ustedes lectores no dice malas palabras?).

    Velorio asegura que el lenguaje que predomina en sus chistes es atemporal, de viejos y niños, por eso ha gustado, gusta y gustará por muchas décadas más. Aunque para él, la religión tiene la culpa de la hipocresía de aquellos que se escandalizan al escuchar los chistes de Velorio en público, pero que en privado seguramente se mueren de risa.

LA CONTROVERSIA POR CHISTES DE “INDITOS” Y “NEGRITOS”

    Muchos de los chistes de Velorio se burlan de los indígenas, garífunas o de otros grupos específicos como los huitecos y en uno que otro chiste, también echa mano de los gringos. Esta característica en sus chistes, percibida generalmente como racismo, pasa desapercibida por la mayoría de los expectadores. También se nota la falta de algún chiste que especifique el protagonismo de los ladinos… ¿Alguien conoce uno?
    Lo interesante sería saber si alguien ha evitado soltar una carcajada al ser consciente del carácter racista del chiste.