Home >  Blog > Esquipulas: el Cristo Negro y su Peregrinación centenaria
 



Según Wikipedia, luego de que Esquipulas fuera sometida al dominio de los invasores españoles, en la zona se dio una buena cosecha de algodón que motivó el encargo de una imagen de Cristo crucificado para celebrar y aprovechando la prosperidad obtenida. La obra se solicitó al escultor portugués Quirio Cataño, quien la entregaría un 4 de octubre de 1594 a cambio de cuatrocientos Reales de Plata.

UN PEREGRINAJE CON MÁS DE 400 AÑOS
Se dice que una comisión de habitantes de Esquipulas fue enviada al taller de Quirio Cataño en La Antigua Guatemala para recoger la imagen encargada. En el trayecto de vuelta, muchas personas quedaban maravilladas con la belleza de la imagen y les solicitaban que aunque fuera por una noche permanecieran como huéspedes para contar con la presencia del Crucifijo. Ese viaje de unos 5 meses fue el primero de muchas peregrinaciones que se han repetido año con año y que ahora se extienden por Centroamérica, México y más.

LA BASÍLICA DEL CRISTO NEGRO DE ESQUIPULAS – 250 ANIVERSARIO
La Imagen del Cristo Negro de Esquipulas ha sido un emigrante más, al igual que millones de guatemaltecos por el mundo.
En 1595, cuando la imagen llegó a Esquipulas fue colocada en una pequeña ermita. Pero el paso del tiempo y su creciente fama entre los creyentes hizo que su hogar fuera insuficiente para recibir a los visitantes. Por ello, en cuanto finalizó la construcción dela Iglesia Parroquial, la imagen fue trasladada por segunda vez hacia élla.

No fue sino hasta enero de 1759 cuando el Cristo Negro se mudó definitivamente al Santuario de Esquipulas. Se dice que está construida en el campo algodonero donde en 1594 se obtuvo la excelente cosecha que motivó el encargo a Quirio Cataño.

Algunos pobladores aseguran que su construcción fue financiada gracias a grandes cantidades de metales preciosos encontrados en lo que hoy es la Cueva de las Minas. La tradición oral de ESquipulas cuenta que cuando las reservas de plata se agotaron, los mineros continuaron su exploración hacia los cuatro puntos cardinales, dando así la forma de una cruz a la cueva. Otra leyenda asegura que fue en esa cueva donde el Señor de Esquipulas se le reveló a Quirio Cataño previo a su creación, sin embargo esta es falsa ya que existe un contrato suscrito entre el Vicario General del Obispado de Guatemala en el siglo XVIII y Quirio Cataño, donde puede leerse:

    En la Ciudad de Santiago de Guatemala, a los veintinueve días del mes de agosto del año mil quinientos noventa y cuatro, Cristóbal de Morales, Provisor de este Obispado, concertó con Quirio Cataño, oficial de escultor, que haga para el Pueblo de Esquipulas un Crucifijo de vara y media, muy bien acabado y perfeccionado, que lo debe dar acabado el día de San Francisco, primero que viene, y se han de dar por él cien tostones de cuatro reales de plata cada uno; y para en cuenta de los dichos cien tostones confesó haber recibido adelantados cincuenta tostones de los cuales recibió realmente y el se obligó a cumplirlo, y para ello obligó su persona y bienes y lo firmó de su nombre y el dicho Provisor.

TESTIMONIOS DE FE
Son millares las personas que profesan fe por el Cristo de Esquipulas y que piden “favores”. Muchos aseguran haber recibido milagros de la imagen y prueba de éllo son las muestras de agradecimiento que pueden observarse en el camino que lleva hasta la imagen dentro de la Basílica. Nicolás Rodríguez, el mayor promotor de Esquipulas a nivel mundial por medio de Internet, narra su testimonio en CristodeEsquipulas.com

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Publicado por alfa en General
 
 

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