Corrían los últimos días de octubre, con su característico clima frío y los preparativos para recibir el Día de los Santos.
“Eran los tiempos de Ubico”, eso lo recuerdan muy bien las personas mayores, cómo olvidar al general que gobernó durante 13 años. En su casa una señora busca la forma de conseguir dinero y sin importar el medio decide engañar a los incautos. Entrena a sus tres hijos para robar las coronas de las tumbas en el Cementerio General.
En la mañana del 1 de noviembre, la reventa es todo un éxito, el afán de los clientes por llevar las tradicionales flores es tal que compran lo que les ofrecen, sin importar la procedencia.
Los niños cumplen a cabalidad la orden: buscan las tumbas que quedan solas, toman el arreglo y salen por la puerta que actualmente está a un costado de la morgue del Organismo Judicial.
Pasado el medio día, la menor de los niños empieza a negarse a seguir con el delito. La madre la obliga y tiene que volver a la búsqueda, en el recorrido llama su atención una de las coronas que está dentro de un nicho … estira el bracito para sacarla … de inmediato los gritos alerta a las personas que corren a ayudarla.
La niña llora, alguien la tomó del otro lado y no la dejaba huir; los testigos la tranquilizan diciéndole que sólo se quedó enredada en los adornos.
La familia regresa a la casa, por la noche mientras la madre hace recuento de las ganancias, descubre que la sombra morada de los dedos de una mano de adulto circulan el inocente bracito de su niña.
Leyenda contada por el historiador Héctor Gaytán, autor de los libros “La calle donde tú vives”.



Me gusta mucho leer sobre los encuentros paranormales, este diciembre voy a pasar la navidad a mi Guatemla bonita y me parece que comprare algunos de los libros del historiador don Hector Gaitan.
[...] Tradición oral en el día de los Santos at Guate360 (Spanish) Tags: Antigua Daily Photo / Antigua / Guatemala / slideshow / Guatemalan cuisine / Fiambre [...]
No hay algo en línea acerca de los libros de Héctor Gaitán?
Tomado de “Cuadros de Costumbres” de Jose Milla y Vidaurre:
“De 1854 a 1865 han transcurrido 11 años (no se necesitan muchas matematicas para hacer la cuenta), y en ese periodo de tiempo se han hecho diez visitas mas al cementerio en la tarde del 1 de noviembre de cada año, en la misma forma y con el mismo espiritu que se hace notar en las lineas que quedan reproducidas”….”En los ocho dias del mes de octubre, el cementerio se ve invadido por una bulliciosa turba de albañiles, encaladores, y pintores, que van por cuánto vos, a reparar los mausoleos, a reparar las inscripciones, a asearlo y adornarlo todo, porque asi lo quiere no sé si el amor propio y vanidad de los vivos, o el afecto y respeto a la memoria de los muertos. A medida que se acerca el 1 de noviembre, aumenta y redobla el empeño por acicalar el panteón, como se apresuran los trabajos para concluir el adorno del local destinado a un baile, o a un banquete, cuando esta encima el dia de la fiesta.
Por fin llega la tarde en que la Iglesia reza la vigilia de conmemoración de los fieles difuntos. Las campanas de los veinticinco o treinta templos de la capital hacen resonar sus solemnes y lúgubres clamores, capaces de contristar y compungir el ánimo más ligero y distraído. La multitud empieza a dirigirse al cementerio desde muy temprano, tan contenta casi, como cuando acude a la plaza de toros en la tarde del martes de carnestolendas. Hacia las cinco se hace dificil penetrar en el edificio, cuyas puertas estan obstruidas por el gentio que entra y sale. Soldados y agentes de policia estan distribuidas por todas partes para conservar el orden, pues por desgracia nuestra civilización no ha llegado todavia al punto de que podamos tener reuniones públicas sin el indispensable adorno de los sables y las bayonetas. Los sepulcros estan de veinticinco alfileres y los niches bastantemente presentables.”…..
“Fiambre en buen castellano es un adjetivo que significa el asado o cocido que se ha dejado enfriar para comerlo así. Entre nosotros es un sustantivo que designa un plato eminentemente nacional, compuesto de muchas hierbas y de muchas carnes, que se come frio también, de donde probablemente le viene el nombre. Creo que habra muchos guatemaltecos que no hagan, en la vispera del dia de difuntos la visita al cementerio; pero dudo que haya uno solo, sea de la clase que fuere, que deje de comer el fiambre, que se hace unicamente en ese dia, aun cuando no habria inconveniente en fabricarlo cuanquier otro de los del año. Se hace asi, porque asi se ha hecho siempre, y se seguira haciendo hasta la consumación de los siglos, mientras haya en esta tierra costumbrera con qué condimentar un fiambre y quién se lo coma el Dia de los Santos”…
Apestan todos ustedes
me gustaria adquirir un cd con las leyendas narradas de Hector Gaitan si hubiera ala venta en cualquier lugar de Guatemala
me parece bonito encontrar un sitio que guarde pequeños tesoros de mi pais
¿alguien conoce la leyenda guatemalteca “La Sirena del Viernes Santo” o sabe en que libro la puedo encontrar?